23 de agosto de 2011

¿Qué hacen las niñas?

Nikolaus Heidelbach



«De Amaya a Zoe, Lo que hacen las niñas es insospechable, misterioso y raro, un juego con la realidad de la fantasía».




Las niñas de Heidelbach tienen ideas originales e ingeniosas: una recibe visitas inesperadas; otra cuida con esmero de su hermano; una tercera, más precavida, se arma con hondas, cuchillos y hachas para ver la televisión. Cada imagen cuenta una historia que revela el carácter, las aspiraciones y, en algunos casos, esa pizca de malicia que no falta en ciertas niñas.





«Aprendí de Sendak, Ungerer y Gorey que en la literatura infantil no hay ninguna limitación. La indecencia, la insolencia, y la brutalidad son aspectos inevitables...». Nikolaus Heidelbach.


Premio BolognaRagazzi Ficción 1995

A partir de 5 años; 30 x 21 cm; 56 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-88-4

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Entrevista con Nikolaus Heidelbach

















Tu formación profesional es de filología alemana y teoría e historia del arte y del teatro. ¿De qué manera aporta esta formación a la manera que pintas y que cuentas historias?
Es una pregunta difícil. Mira, soy hijo de un pintor, Karl Heidelbach, y él siempre me decía: no estudies pintura, vive como un artista, no pintes solamente. ¿Entiendes? Si quieres ser un pintor, un ilustrador, trata de trabajar, estudia otras cosas que aporten a tu trabajo. El dibujo lo puedes aprender tú mismo. Por supuesto que sé mucho de historia del arte y eso está en mi cabeza cuando dibujo, pero no es un elemento vital, no se necesita saber historia del arte para dibujar.

¿Por qué?
Tiene que ver con ser inocente. Sentarse y decir: soy el primer dibujante. Si pienso que soy la primera persona, puedo decir: “voy a dibujar una niñita”. Yo sé que cuatro millones de personas en el mundo ya han dibujado una niñita (eso puede ser un poco desalentador).  Pero ¿cuántas de esas personas han dibujado a una niñita metiéndose el dedo en la nariz? Tiene que ver con la confianza en uno mismo, con el hecho de saber que yo veo algo diferente, algo nuevo en lo que dibujo.
Por ejemplo, si veo en una pintura de Goya, una niñita con un vestido rojo, y que tiene un pajarito amarrado a una cuerda. Eso es muy interesante. Y ahí puedes ver qué son capaces de hacer los niños. Algo que está entre la crueldad y el juego. ¿Conoces el libro ¿Qué hacen las niñas?? Ahí puedes ver un ejemplo: hay una niña casándose en secreto. Lo que yo puedo hacer es poner “detalles”. (Toma el libro y me señala).













¿Ves esta mesa, con libros, al lado de la manilla de la puerta? La puerta, no se puede abrir. ¿Ves la grabadora? Está funcionando. Y el cura que la está casando es un escarabajo. Es una escena real, pero es fantástica. Este escarabajo no es de juguete, porque está parado sobre sus patas oficiando como sacerdote. Pero un escarabajo no lo puede hacer, y aquí está la fantasía. Ahí está lo distinto y la confianza en que estoy aportando algo, con la mirada nueva, con la expresión de algo nuevo.

Ayer estuve en el museo Wallraf-Richartz de Colonia y vi muchas pinturas como esta, por ejemplo, que me recordaron a tus dibujos (le muestro una pintura de Durero). Esto fue hecho alrededor del 1500, ¿qué me puedes decir de esto?


















Heidelbach se echa para atrás en su silla, con sus brazos detrás de la cabeza, y me dice:

¡Esto es con lo que he vivido!, ¡con esto! Vivo en Colonia desde 1965. Mi padre, como te conté, era pintor. (Me lleva a otra habitación donde me muestra los cuadros de su padre). ¿Ves? Si te crías con esto alrededor, si ves esto desde pequeño, va penetrando en ti… es fascinante. Lo más importante para mí es la expresión. Pero no la expresión en la pincelada (como los artistas de comienzos del siglo XX), sino la expresión en los ojos. Cómo mira ese niño aquel lugar. Si hay tres personas en una habitación, cómo interactúan. Cómo miran… La expresión en un dibujo es lo fundamental. Por ejemplo, mira (me indica una de las ilustraciones del libro ¿Qué hacen las niñas?), ella es muy valiente. Mira donde está y qué está haciendo… ella cierra sus ojos. Le está caminando una babosa sobre el rostro, es una sensación muy pegajosa y medio asquerosilla…














En una entrevista publicada en internet mencionaste la crueldad como parte de la infancia. ¿Me puedes contar más sobre ese tema?

En general, no creo que la infancia sea un período de la vida completamente diferente. Es diferente, no hay duda, pero no es tan distinto como para que no podamos volver, de alguna manera, a ese estado. No podemos volver a ser niños nunca más. Eso del niño dentro de ti… no lo creo. Pero yo sí creo que uno puede recordar cómo era cuándo era niño o niña.
Lo que quiero decir es que no hago mayores diferencias en mi trato hacia niños y hacia adultos. Me gusta tomar a los niños seriamente. Creo que los niños tienen derecho a leer historias serias: pueden ser divertidas, trágicas, dramáticas, pero han de ser serias. Y esto es distinto a lo que proponen un montón de escritores antiguos y contemporáneos que escriben libros para niños y no los toman en serio. Creen que tienen que ser simples, que tienen que ayudar a los niños cada vez que algo empieza a ponerse crítico. Yo pienso que no es así.
Hay una frase que dije hace veinticinco años: “Quiero ver un solo dibujo frente al cual un niño diga «No entiendo»”. Aún no he visto ese dibujo. Si vas a un museo, los niños miran y preguntan. No hay necesidad de dibujos especiales. Puedes hacer los mismos dibujos para los niños que para los adultos. Solo con dos excepciones: la ironía y la sátira. No hay público para eso en los niños. Por lo tanto, no hay cosas que no puedas hablar con niños. Si le hablas a un adulto sobre Auschwitz, resulta difícil. Y es difícil también para un niño. Pero tienes que buscar la manera. Si hay una historia sobre Auschwitz, tienes que pensar cómo hacerla; es un desafío, pero tanto para los niños como para los adultos.
Mi libro Reina Gisela trata sobre la guerra, pero eso está en las imágenes de la historia. Si debo hablar de violencia, debo encontrar la forma de mostrarla. En el texto, en el dibujo, en una mezcla entre los dos. No creo que el tema deba ser lo principal: hay libros sobre padres, sobre abuelos… pero no me interesan. Me gustan las historias en las que los abuelos o los padres, sean parte de la misma. O donde los discapacitados, las armas o el amor, por ejemplo, sean parte de las misma; que se cuente. Si me dices que Reina Gisella es una historia de un reinado, sí, lo es; pero lo más importante es que es la historia de una niña. Y para ser más exacto, es la historia de dos niñas. Muchos críticos de literatura infantil han dicho que es la historia de una niña que se convierte en otra. ¡No! ¡Son dos niñas! A todo esto, la crítica de literatura infantil rara vez es buena…

















¿Cómo ha cambiado la manera en que trabajabas hace veinticinco años y cómo lo haces ahora?

Lo principal es lo mismo, igual que treinta años atrás. La técnica… he aprendido mucho de pintura. Si recuerdas lo de la expresión, y pienso en el libro Prinz Alfred (Beltz & Gelberg, 1983), creo que es lo mismo, no podría pintar mejor la expresión de ese niño. Sin embargo, con las técnicas que he aprendido, hay escenas que hace treinta años no sabía hacer. Lo principal lo sigo haciendo igual, la expresión la haría exactamente igual. Hay menos errores, distorsiones, pero la misma solución. Haría esta niña sacándose los calcetines de la misma manera. Mira estas impresiones de un nuevo libro que está por salir. Mira esto… no es tan tan diferente de que hacía treinta años atrás, hay técnicas nuevas pero, ¡lo primordial sigue igual!

¿Tus formatos son grandes?

No necesariamente. Depende. Algunos son pequeños, otros algo más grandes, pero nunca gigantes. Estoy un poco orgulloso de eso, porque no necesito mucho espacio para ilustrar… todo en pequeño.

¿Recomendarías clases, escuelas, talleres?

Es difícil. Practicar, dibujar, dibujar… y encontrar alguien que te ayude, que te diga cosas. Es difícil para mí. Mi caso —de cómo me convertí en ilustrador— es muy singular. A los catorce años decidí ser un artista y luego me di cuenta de que ser un artista como Caravaggio o Durero iba a ser imposible; no tenía el talento ni las habilidades. Entonces decidí contar historias… y así fue. Comencé escribiendo pequeñas historias y dibujándolas. Y para poder seguir con esto, traté siempre de mejorar mis posibilidades como pintor. ¿Cómo pinto una cocina? Mira, la solución es simple: una pared, una ventana… es simple. Pero pienso que es encantador. Si quieres dibujar un niño en una habitación bastan una pared, una mesa, una serie de elementos; pero no sé si todo eso es necesario para crear la atmósfera y el escenario.

Es decir, la selección de los elementos que componen una escena no es tan obvia.

Exacto. He recorrido un largo camino hasta ahora, pero no creo que pueda decirles a otros cómo hacerlo. Lo que sé, es que pinto todos los días. Si quieres aprender (y no eres un genio) tienes que hacerlo todos los días, yo lo hago desde hace cuarenta años.

Entrevista publicada originalmente en Imaginaria el 9/8/2011.
http://www.imaginaria.com.ar/2011/08/nikolaus-heidelbach/

Nikolaus Heidelbach

Lahnstein, Alemania, 1955



Es uno de los ilustradores alemanes más originales de la actualidad. Cursó estudios de filología, historia del arte y teatro en Colonia y Berlín. En 1982 publicó su primer álbum ilustrado Das Elefantentreffen oder 5 dicke Angeber (El encuentro de los elefantes o los 5 soplones gordos), por el que obtuvo su primera nominación al Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil. En 1988 fue galardonado con el Premio de la Fundación Troisdorf por Vorsicht Kinder (Cuidado niños) al mejor libro infantil. En el año 2000 recibió el Premio Especial en la categoría Ilustración del Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil en reconocimento al conjunto de su obra; en 2007 el Gran Premio de la Academia Alemana de Literatura Infantil y Juvenil y el Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil por su álbum Königin Gisela (Reina Gisela).

7 de junio de 2011

Millones de gatos

Wanda Gág



«Gatos aquí, gatos allá, gatos y gatitos por todas partes; cientos de gatos, miles de gatos, millones y billones y trillones de gatos».




Considerado por algunos críticos como uno de los primeros álbumes ilustrados modernos, Millones de gatos sigue siendo tan popular en los Estados Unidos como cuando se publicó por primera vez.



Hace treinta años preguntaron a Maurice Sendak si pensaba que los álbumes ilustrados eran mejores en el pasado: «Sí», contestó Sendak, «antes estaba Wanda Gág».







Medalla de honor John Newbery 1929

Cómpralo en nuestra tienda en línea (España).



A partir de 4 años; 24 x 18 cm; 56 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-89-1


Ver bio de la autora

Wanda Gág

Minnesota, 1893 – New York, 1946



Autora e ilustradora norteamericana de origen alemán. Fue la primera mujer en mostrar su trabajo en la Weyhe Gallery de New York, en 1927, y al año siguiente, el editor Ernestine Evans publicó Millones de gatos. Por este libro recibió uno de los reconocimientos más importantes de la literatura infantil estadounidense, la Medalla de Honor John Newbery, otorgado por la American Library Association. Publicó también los álbumes The Funny Thing, Snippy and Snappy, The ABC Bunny, entre otros.

15 de mayo de 2011

Reimpresión

El libro negro de los colores




Libros del Zorro Rojo tiene el placer de anunciar la reimpresión de El libro negro de los colores. La cuarta edición de este título tan especial estará de nuevo en las librerías a partir del próximo mes de octubre.

7 de abril de 2011

Todos menos uno

Éric Battut




«En un jardín crecía una planta de guisantes. Se parecían unos a otros y vivían tranquilamente. Todos menos uno. Había un guisante que no quería ser como los demás».



Atreverse a ser diferente tiene un alto coste social, pero también una increíble recompensa. Eso es lo que descubre el pequeño guisante cuando decide recorrer el mundo. Así, cada estancia de su viaje se convierte en una instancia de crecimiento. Éric Battut dejará lo mejor para el final. Un desenlace tierno y humorístico que sacará a los lectores más de un color...








A partir de 5 años. 28,5 x 23 cm. 28 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-84-6

23 de marzo de 2011

La revancha del gallo

Béatrice Rodriguez



El Ladrón de gallinas resultó ser un zorro enamorado y el gallo, desconsolado debe abandonar la isla.



Pero el regreso a casa de los tres amigos no estará exento de peligros, ni de sorpresas...



Un álbum sin palabras.



Un final inesperado...





Una historia para «leer» antes de saber leer.

A partir de 3 años; 28 x 16 cm; 32 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-85-3

11 de marzo de 2011

Primer Premio Libro Kirico

Malena Ballena



Malena Ballena, escrito por Davide Cali e ilustrado por Sonia Bougaeva ha sido merecedor del Primer Premio Libro Kirico 2010 dirigido a Aprendices de lectores otorgado por los libreros y libreras del Club Kirico. Libros del Zorro Rojo agradece tal distinción y felicita calurosamente a Davide y a Sonia por su obra.

Han dicho de Malena...

«Una historia tierna y divertida con una protagonista entrañable, que fomenta la autoestima y la importancia de ser diferentes». Librería El Búho Lector, Oviedo

«Bonitas ilustraciones que dulcifican una historia que permite tratar los complejos sin complejos». Librería La Gusana, Algorta

«Una excelente visión de los problemas que preocupan a los más pequeños». Librería Gil, Santander.

Malena Ballena

Davide Cali



Sonja Bougaeva (Ilustraciones)

«Una tarde, el monitor de natación la llamó después de la clase.
—¿Qué te pasa, Malena? ¿No te gusta nadar? ¡Porque lo haces muy bien!
—No, peso demasiado.
—Eso es porque lo piensas.
—¿Qué?
—Somos lo que pensamos que somos. Para nadar bien, debes pensar que eres ligera. ¿Crees acaso que el pájaro o el pez piensan que pesan mucho? ¡Por supuesto que no! Así que si quieres ser ligera, piensa que lo eres. ¡Inténtalo y verás!».




En la piscina, las niñas se reían de Malena. Y es que Malena pesaba mucho, demasiado. Tanto que la llamaban «ballena». Pero un día, el monitor de natación le enseñó un truco y su vida comenzó a cambiar...
Un personaje entrañable que vive la realidad de muchos niños y niñas; un tema delicado tratado con sentido del humor, desde el respeto y el fomento de la autoestima.





Organización Mundial de la Salud
Ministerio de Sanidad y Política Social / Estrategia NAOS


A partir de 6 años. 21 x 28 cm. 28 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-59-4

9 de marzo de 2011

El silencio del agua

José Saramago



Manuel Estrada (Ilustraciones)

«Regresé al lugar, el sol ya se había puesto, lancé el anzuelo y esperé. No creo que exista en el mundo un silencio más profundo que el silencio del agua. Lo sentí en aquella hora y nunca lo he olvidado».



A orillas del río Tajo, un niño está a punto de atrapar al gran pez. En el mismo momento que pierde a su presa, comienza para él el despertar de la lucidez. A partir de un recuerdo de infancia, José Saramago elabora una fábula de gran belleza y sabiduría que Manuel Estrada recrea maravillosamente.






A partir de 5 años; 21 x 28 cm; 24 pp. Cartoné
ISBN: 978-84-92412-50-1 / Catalá: 978-84-92412-51-8

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José Saramago

Azinhaga, 1922 – Tías, 2010



Publicó su primera novela, Tierra de pecado, en 1947, y pese a la aceptación de la crítica, decidió permanecer más de veinte años sin publicar. Su regreso a la literatura se demoró hasta finales de la década del ‘60 con dos libros de poesía: Los poemas posibles y Probablemente alegría. En 1977 publicó Manual de pintura y caligrafía (1977) y Levantado del suelo (1980) que lo acreditaron como un autor de indiscutible originalidad por su controvertida visión de la historia y de la cultura. La celebridad y el reconocimiento internacional sobrevinieron en 1982, con la aparición de su legendaria novela Memorial del convento. El trabajo narrativo de Saramago gozó desde entonces de una admiración ilimitada, que cada nuevo trabajo fue confirmando: El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), La balsa de piedra (1986), Historia del cerco de Lisboa (1989), El Evangelio según Jesucristo (1991), Viaje a Portugal (1995), Ensayo sobre la ceguera (1996), Todos los nombres (1999), La caverna (2001), El hombre duplicado (2003), Las intermitencias de la muerte (2005), El viaje del elefante (2008) y Caín (2009). En 1998 obtuvo el Premio Nobel de Literatura.

Manuel Estrada

Madrid, 1953



Presidente de la Asociación de Diseñadores de Madrid, y autor de numerosas imágenes corporativas como la del Premio Cervantes o la Organización de Estados Americanos, Manuel Estrada es uno de los artistas gráficos más destacdos del presente. En el ámbito del diseño editorial ha sido el responsable de la Biblioteca José Saramago y la Biblioteca Mario Vargas Llosa para Editorial Alfaguara, así como también de numerosas series publicadas por El País, Planeta, Anaya, y la Real Academia Española. Ha dirigido cursos y dictado conferencias en el Instituto Europeo di Design, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Escuela Parson de Altos de Chavón, la Universidad de Lima, la Escuela Nacional de Artes Plásticas de México y la Universidad de Tampico. En 2008 fue jurado de los premios de la Feria Internacional del libro infantil de Bolonia; actualmente integra el Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas y es presidente ejecutivo del Comité Asesor de la Bienal Iberoamericana de Diseño. Ha obtenido importantes premios como el LAUS, el Premio de la Asociación Española de Profesionales del Diseño y un diploma del Art Directors Club of Europe.

16 de febrero de 2011

Pintores

Seung-yeoun Moon




Suzy Lee (Ilustraciones)

«Entonces Chin sacudió el pincel hacia Jun, que respondió con el mismo juego. Los colores de las acuarelas salpicaron toda la habitación...».



Ha llegado la hora del baño. La madre de Chin y Jun los llama calurosamente, pero los niños sienten que están demasiado limpios para entrar al agua. Entonces Jun encuentra una caja de acuarelas y le propone a su hermana un divertido juego: pintarse el cuerpo. Los pequeños pintores pasan así la tarde, entre pinceles y colores que los convierten en gatos, indios o marinos y los llevan a los paisajes más extraordinarios.

Traducción:
Inés Yoo










A partir de 4 años; 28 x 22,5 cm; 32 pp. Cartoné.
ISBN: 978-84-92412-78-5 / Catalá: 978-84-92412-79-2

15 de febrero de 2011

Suzy Lee

Seúl, 1974





















Una de las creadoras más destacadas en el actual panorama internacional. Ha obtenido importantes premios y reconocimientos: en 2008, la Sociedad de Ilustradores de Estados Unidos le otorgó la Medalla de Oro por La ola, también distinguida por el Gremio de Libreros de Madrid en 2009 con el Premio Álbum Ilustrado. Es autora de otras tres obras ilustradas en castellano: Espejos, Zoo y Sombras, esta última seleccionada por The New York Times como uno de los diez mejores álbumes infantiles editados en Estados Unidos en 2010.

2 de febrero de 2011

Gianni Rodari

Reportaje


El año 2010 conmemoró los 80 años del nacimiento de Gianni Rodari y los 30 que han pasado desde su muerte. Desde Libros del Zorro Rojo quisimos rendir nuestro pequeño homenaje en el catalogado «año rodariano», rescatando uno de sus maravillosos cuentos: Tonino el invisible y jugar así con la presencia de un autor que no pudo pasar desapercibido en la literatura infantil y juvenil. Porque si algo supo hacer Rodari, fue dejar la unión entre diversión, creatividad y educación en la más alta visibilidad.

Cuentacuentos en la Central del Raval

El cuento-taller se centrará en el trasfondo social de la poética de Rodari, trasladando las aventuras de Tonino a la aventura particular de cada niño o niña en su trayecto diario a la escuela. Así, a través del juego recrearán colectivamente lo que ven y lo que no ven, sin olvidar los deseos que cumplirían si por arte de magia, un buen día, se hicieran invisibles. ¿Qué travesuras harían a los otros niños? ¿Qué puede hacer un niño invisible dentro de una librería? ¿Cómo será una mañana sin la supervisión de los padres?

Sábado 5 de febrero a las 12.00.
La Central de Raval
C/ Elisabets, 6
08002 Barcelona